Un lugar que te de confianza

Trato de por lo menos una vez al año visitar al dentista para someterme a un chequeo general a pesar de que se muy bien que lo correcto es cada seis meses, pero la verdad luego lo olvido esto debido a la gran carga de trabajo y estrés que tengo puesto que mi situación laboral es bastante rutinaria; por ello esta semana por fin me di una escapada pues considero que ya me estaba haciendo falta, el dentista me recomendó una limpieza dental antes de que comience a generar placa a lo que por supuesto sin duda acepte, el problema en primer lugar es que no lo podía hacer ese mismo día puesto que no hice una cita solo me checo rápidamente, entre sus pacientes citados y en segundo lugar el dentista ya no tenía espacio al día siguiente de modo que no había más que esperar otro día más.

Algo que llamo mucho mi atención mientras él me revisaba; fue que el techo de su consultorio se encontraba visiblemente dañado, el aplanado en algunas partes ya se había caído y por lo tanto se alcanzaban a notar las varillas de acero un poco salitrosas y oxidadas esto derivado de la humedad que se ha filtrado durante mucho tiempo. Entonces unas horas después de haber salido de la consulta, ya estaba en la comodidad de mi cama, me estaba acomodando para dormir pero antes de apagar la luz observe el techo de mi recamara, no sé ni porque pero nuevamente vino a mi mente el recuerdo de lo que había visto en el consultorio del dentista por lo cual comencé a cuestionarme a mí misma si verdaderamente no consideraba que eso pareciera anti higiénico, supongo que este debe ser un lugar donde debe de haber una estricta higiene o acaso solo soy yo que me estoy mal viajando con algo que no es para tanto. Por lo que esa noche preferí no angustiarme más y ya no le di mayor importancia al asunto.

La mañana siguiente recordé nuevamente el tema por lo tanto considere prudente cancelar mi cita con el dentista dado que ya me sentía incomoda e insegura solo con el hecho de estar pensando en ello como para todavía exponerme a algún riesgo que obviamente no estaba dispuesta a correr; de modo que ahora estoy tratando de encontrar un buen dentista que me inspire confianza total y absoluta para atenderme pero esta vez seré mucho más observadora.

Por lo cual te menciono algunas precauciones que en mi opinión considero muy necesarias para dejar tu salud en las manos de un dentista, la primera de las cosas que me parece fundamentalmente imperativo es que observes si realmente el instrumental que introducirá en tu boca esta estéril y no es tan difícil saberlo ya que este material debe venir en unos paquetes o bolsas las cuales abre una vez que los va a utilizar. Además del uso de guantes nuevos a la hora de tu revisión es decir; por nada del mundo permitas que te revise con los guantes que previamente haya utilizado con alguien más.

Otro aspecto al que debes echar un buen vistazo y valorar es el caso como con el que me encontré, que su oficina o consultorio se encuentre debidamente limpio para evitar algún tipo de contagio aunque esto no es muy común más vale estar completamente seguro de que tu integridad física no se encuentra en riesgo, puedes asegurarte de las técnicas o medidas de higiene cuestionando directamente esta duda o simplemente si no te sientes tranquilo pues entonces has lo que yo y busca otra opción.