El incidente

Hace un par de días regresé de Cancún en un vuelo de Interjet y escuché una noticia que me dio una gran pena y que además me consternó mucho por el futuro del turismo en México, algo verdaderamente trágico, tomando en cuenta en la situación en la que se encuentra este país.

Es un hecho que México se encuentra en una terrible situación, algo que es imposible esconder y que todo el mundo lo sabe, ya que nuestra moneda se encuentra por los suelos; hay una creciente inflación en prácticamente todo; el salario mínimo es de los más bajos del mundo; la gasolina es de las más caras del mundo y probablemente la más cara, si ponemos su precio en perspectiva con el salario de las personas; un sistema de salud deplorable; una pésima policía y de los peores casos de desigualdad en todo el mundo.

Al estar las cosas así de sombrías, es imperativo hacer buen uso de aquellas cosas que favorecen al país en mayor medida, para poder contrarrestar el peso tan adverso que hay en el barco, para evitar que éste se hunda hacia las profundidades.

Si hay algo bueno que tiene nuestro país y algo en los que deja al 95% de los otros países en la sombra es la belleza natural que hay en México, ya que los paisajes que hay en nuestro país son dignos de otra dimensión más sofisticada y pura que en la que vivimos los humanos.

Las playas de México, me atrevo a decir sin lugar a duda y sin temor a equivocarme, son las mas hermosas del planeta Tierra, así como nuestras selvas cerca de la costa, donde estoy seguro que se encuentran grabados los pensamientos de Dios y sus deseos para el mundo.

Estos paraísos terrenales es lo que hace de México un país de gran afluencia turística, una industria que trae consigo enormes cantidades de dinero y de bienes a nuestro país y nos salva de una ruina total, a la cual, si no tuviéramos nuestro turismo, estaríamos completamente condenados.

En tiempos pasados, el mal nombre que causa la delincuencia mexicana en el mundo se mantenía inmerso en nuestras ciudades y desiertos, lejos de los paraísos costeros, sin embargo, poco a poco las ratas criminales han llegado a nuestras playas y en algunos casaos, como es el caso de Acapulco, han sido arruinadas.

Playa del Carmen, hasta hace unos días, era nuestro ultima bastión, donde la verdadera esencia de México se encontraba casi incorrupta; sin embargo, a principios de semana un hombre entró a la discoteca Blue Parrot y abrió fuego, matando a mexicanos y extranjeros quienes se encontraban celebrando un festival de música que se llevaba a cabo en aquel lugar.

Este acto criminal es uno que puede ahuyentar a muchísimos turistas, quienes pueden comenzar a escoger a Cuba o al Caribe en vez de a nosotros para pasar sus vacaciones, algo que nos seria catastrófico.